Lo que contamos sin darnos cuenta
Publicamos una foto desde el balcón. Otra del aeropuerto, con cara de "por fin". Vendemos un mueble por internet y ponemos la dirección para que lo vengan a recoger.
Ninguna de esas cosas está mal. Juntas, y en el mismo lugar, cuentan una historia bastante completa: dónde vives, cómo es tu apartamento, y que no vas a estar en él por una semana.

La foto del aeropuerto
Es la más común y la más fácil de arreglar.
Publica cuando vuelvas, no cuando te vas. Las fotos del viaje siguen siendo igual de buenas tres días después, y mientras tanto nadie sabe que tu apartamento está solo.
Lo mismo con las historias en tiempo real desde la finca, la playa o el aeropuerto. La foto no cambia; lo que cambia es quién sabe qué en ese momento.
La vista desde tu balcón
Una foto de la vista es una foto de tu ubicación. Con la vista y el ángulo, cualquiera que conozca el sector sabe más o menos en qué torre y a qué altura vives.
No hay que dejar de tomarlas. Solo vale la pena pensarlo dos veces antes de subir la que además muestra el interior del apartamento, con la sala, el televisor y lo que hay en las repisas.

Los niños
Este merece cuidado aparte.
El uniforme del colegio dice a qué colegio van. Una foto del primer día, con el escudo visible y la ubicación puesta, junta dos datos que no tienen por qué ir juntos.
Tampoco hace falta publicar rutinas: a qué horas salen, quién los recoge, dónde practican los sábados. Son cosas que uno cuenta con toda la ilusión del mundo y que no todo el mundo necesita saber.
Vender por internet
Cuando vendemos algo por marketplace o por un grupo, terminamos dándole a un desconocido la dirección exacta y una hora en la que vamos a estar en la casa.
Un par de costumbres que ayudan:
Entrega en portería, no en el apartamento.
No estés solo cuando venga alguien que no conoces.
Si es algo grande y toca que suban, mejor que sea con alguien más en la casa.

Los grupos de WhatsApp
Los grupos del edificio son útiles y aquí no vamos a decir que no se usen. Pero vale la pena tener presente un par de cosas.
Un grupo grande no es un espacio privado. Cualquiera puede reenviar una captura de pantalla, y la gente entra y sale de los grupos todo el tiempo.
Por eso no es buen lugar para escribir que te vas de viaje, para dar el dato de dónde queda tu parqueadero, ni para contar la situación de un vecino.
Y lo que no es nuestro, no lo contamos. Si sabes que un vecino está viajando o que a alguien le pasó algo, eso no es información para compartir. A todos nos gustaría que tuvieran ese mismo cuidado con lo nuestro.
Lo que sí vale la pena compartir
Para no quedarnos solo con lo que no: hay cosas que compartidas ayudan a todo el edificio.
Un intento raro de entrada, una llamada sospechosa, una moto dando vueltas por la cuadra a la misma hora varios días. Eso sí, y mejor por el canal de la Administración que por un grupo, para que quede registro:
Cuando varios contamos lo mismo, se ve un patrón. Cuando lo cuenta uno solo en un grupo de WhatsApp, se pierde entre los mensajes.




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